Regresé ayer de Washington D.C. donde tuve una cita con el amigo Bush. No, en verdad hice de turista todo el rato. En total he estado una semana fuera y he pasado unos días en Chicago y en Washington D.C. Con este viaje que va a ser el último a la costa este y al medio oeste en mucho tiempo he terminado mi periplo de estados este año. En total he visita los siguientes: California, Oregon, Washington, Nevada, Arizona, Utah, Colorado, Illinois, Nueva York, Massachusetts, Connecticut, Nueva Jersey, Pennsylvania, Maryland, Virginia, Distrito de Columbia y Carolina del Norte. Es decir 17 de los 50 estados. Para un año no está mal.
Chicago ha sido una ciudad que me ha gustado mucho. Muchos me van a colgar por lo que voy a decir, pero me ha gustado mucho más que Nueva York. Me explico, Nueva York es un sitio al que tienes que ir al menos una vez en tu vida (igual que París o Roma) pero es una ciudad muy congestionada y agobiante. Chicago sin embargo aunque es una ciudad monstruosamente grande no tiene (o al menos no he sentido) esa sensación de agobio que te da Nueva York. Es más espaciosa, está mejor diseñada (el hecho de que ardieran los cimientos de la ciudad a finales del siglo XIX y que trajesen a los mejores ingenierios y arquitectos para reconstruirla lo explica) y aunque sufre igualmente del stress de las ciudades grandes lo cierto es que es menos evidente que en Nueva York. Además me ha parecido mucho más limpia que Nueva York (en el metro no había ratas por todos lados) y sus ciudadanos mucho más simpáticos de cara que los neoyorquinos. No digo que la gente de Nueva York sea mala. Todo lo contrario, son muy corteses pero van muy a su bola y es normal porque no tienen ni un momento para nada. En Chicago sin embargo, ves más sonrisas y la gente es más proclive a ayudarte o incluso a empezar una conversación contigo sin venir a cuento.
En general una buena impresión de Chicago, lo único que no me ha gustado mucho ha sido el clima que es muy húmedo y caluroso en verano (y en invierno es tremendamente frío). Pero también ha influído que estaba enfermo cuando llegué y que no me recuperé hasta el último día. Resulta que ha habido una infección de tomates en los EEUU y yo he sido de los afortunados que ha cogido el virus (que ya es tener mala suerte ponerme malo justo antes de viajar).
Sobre Washington D.C. pues también me ha gustado. Una ciudad museo. En la que se encuentran algunos de los mejores museos de EEUU. De hecho, en esta ciudad he realizado un sueño que tenía desde que era niño. Visitar el museo del aire y del espacio. Podría haberme quedado más tiempo en Washington y no hubiese estado mal, pero entre el cansancio de Chicago y que tenía que hacer cosas en California he tenido que cortar la visita a la costa este con la misma sensación que tuve la primera vez que fui. Que sí, que es muy bonito y espectacular pero no es California. Me gusta más la costa oeste de los EEUU. Es mucho más bello, espectacular y natural que la otra costa. Además no digamos del clima y de la comida donde California y la costa oeste en general le dan mil vueltas a lo que podáis encontrar en la otra costa.
En unos días parto para Los Angeles (Aka LA o Elei como la llaman por aquí) para pasar unos días por allí y luego tirar Highway 1 para San Francisco pasando por Santa Bárbara, Monterey, Big Sur y Santa Cruz. Un viaje que va a ser genial en todos los sentidos o eso espero.
Aun no he podido subir las fotos del viaje a Chicago y D.C. pero seguid atentos a mi flickr porque lo subiré en breve. Además hare entradas específicas de los dos sitios para mostrarlos pero ahora mismo voy mal de tiempo.