En las últimas semanas he realizado un nuevo cambio de apartamento. Si la roommate que tengo ahora no funciona, la cosa de verdad va a ir a mal para mi aquí. Sin embargo, en vista de que ahora mismo estoy más contento con mi alojamiento y situación me he propuesto hacer una retrospectiva de mis experiencias viviendo con otras personas en apartamentos.
Mis pensamientos y vivencias van a poner en evidencia mi insociabilidad y probablemente mi incapacidad de adecuación antes ambientes no ideales. Sin embargo, creo que algunas cosas de las que me han pasado no tienen perdón ni son propias de personas buenas, el Emilio de Rousseau era un payaso que no se ajusta a la realidad.
Empezaremos con la primera vez que compartí vivienda con otras personas pagando mi propio alquiler. Más que nada porque en vista de lo negativas que van a ser las siguientes mejor empezar por la que fue bien y me dio una buena experiencia y un mejor sabor de boca.
Ipswich, Reino Unido (Verano de 2006)
Conseguí un trabajo de verano para la British Telecom en dicha ciudad. Yo definiría la ciudad, como la típica ciudad inglesa medio grande. Con sus pubs, su equipo de fútbol, un área comercial bien definida, muy verde y con grandes parques alrededor. Por suerte, no me tocó un verano muy lluvioso por ahí lo cual fue extraño según los lugareños.
Me alojé en una típica casa inglesa de ladrillo de tres pisos. En la casa había seis habitaciones y en cada una de ellas viviamos una persona. Eso sí, las chicas tenía novio y estos pasaban mucho tiempo en la casa y el resto de los habitantes llevábamos gente a menudo también. Vamos poniendo cifras en la mesa, más de seis personas viviendo. Ahora viene lo gracioso, un sólo cuarto de baño (más una habitación con un retrete), una cocina sin lavavajillas automático ni frigorífico (guardábamos los alimentos en uno propio en la habitación). Cualquiera que esté leyendo esto pensará que habría polémica servida con las condiciones, pero para vuestra sorpresa os diré que no. Todo lo contrario, a pesar de tener sólo un cuarto de baño y una cocina con pocos electrodomésticos todo iba muy bien. Evidentemente a veces había carreras para meterse en la ducha y alguna que otra vez la cocina estaba hecha un asco pero era tolerable. Se hacía un buen trabajo en general. De hecho, no recuerdo haber tenido nunca una disputa con nadie de la casa en ningún aspecto resaltable.
¿Cómo se conseguía? Pues bueno es simple, siendo razonables y educados con el resto. Las duchas pues siempre decíamos ¿cuándo prefieres ducharte?, “yo prefiero hacerlo por las mañanas” o algo como si ves que no hay papel higiénico lo vamos guardando aquí si queda poco pues trae algo. Mi favorita era, si ves que tienes muchos platos sucios y no puedes limpiarlos mételos en tu cuarto y así no estorban. En fin, los inquilinos eran razonables aparte de bastante abiertos y amigables. Siempre era posible hablar con ellos y hacíamos bastantes cosas juntos. Aun sigo manteniendo la amistad con ellos, aunque claro con las distancias pues todo se va perdiendo.
Cual es la principal diferencia entre esta casa y el resto de las que he ido viviendo. Yo diría que la principal es que los que viviamos en la casa trabajábamos. Es decir, eran personas mayores que yo y que tenían un empleo más o menos fijo y estable. Se levantaban por las mañanas, se aseaban, desayunaban, iban a trabajar, volvían de nuevo a casa, cocinaban, cenaban y hacían algo por la noche. De muy vez en cuando salían y tenían planes pero salvo algún fin de semana loco no se hacía demasiado ruido. En fin, que tenían más experiencia para vivir.
El único incordio de la casa era el chico que tenía la habitación al lado mio. Era un tanto insociable (nunca hacía vida con el resto) y se dedicaba a poner la música bastante alta. No obstante, si le decías que la bajase el chico lo hacía. También ahí mi teoría sobre su estado se corrobora, tenía sólo 17 años, era un ni-ni (ni estudia ni trabaja para el que no viva en España) y estaba en esa habitación porque su madre era amiga de la casera.
Ahora empieza mi ristra de despotricamientos sobre los roommates. No obstante, quería poner este ejemplo de plano para mostrar que no siempre soy un inadaptado que no se ajusta a otras personas y no ve nada más que su ombligo. Bueno, soy un poco así pero sé ser razonable cuando se dan las condiciones adecuadas.


















