Es un tema recurrente que estoy teniendo ultimamente con españoles y extranjeros (en especial americanos y británicos). ¿Somos los españoles racistas? …
Hace algún tiempo en los autobuses de Granada se podía ver un anuncio en el que se decía: “Aprenderás chino”. Era un anuncio de una academia de chino en la ciudad. Nada que fuera de lo común, pero aquí empezaron los matices y las comparaciones. Todos los americanos y británicos que vieron dicho anuncio se llevaban las manos a la cabeza diciendo que era tremendamente ofensivo para la comunidad asiática. La razón no era otra que en ese mismo anuncio se mostraba a una serie de personas que se estiraban los ojos con los dedos para tener un aspecto parecido al de los ciudadanos de ese país.
Dicho gesto les pareció a todos ellos tremendamente racista y desconsiderado. En cambio a los españoles tal anuncio nos producía una sonrisa y afirmábamos que esa caricaturización no nos parecía racista. Un incidente similar ocurrió este verano en las olimpiadas de Pekín con la selección española de baloncesto. Diarios británicos como el Guardian se llevaron las manos a la cabeza por exactamente lo mismo. Los españoles no lo veíamos ofensivo, ni siquiera los chinos lo veían ofensivo. Los ingleses en cambio sí.
No ha sido la primera vez ni la última en la que los medios de las islas nos tachan de racistas, en especial en cuestiones deportivas. Casos como el de Luis Aragonés, el de Hamilton en Barcelona, el de la selección inglesa de fútbol en el Bernabeu son para ellos su guinda. Casos que van más con las formas que con el fondo.
Personalmente, creo que los españoles tenemos actitudes racistas. Existen muchos colectivos en España que son tratados desigualmente en muchas situaciones como al buscar piso o trabajo. Sin embargo, tampoco creo que los americanos o sobre todo los británicos se salven de ser racistas. De hecho, pienso que salvo en las formas, que por lo general suelen ser mucho mejores y educadas, en el Reino Unido la gente recibe un tratamiento más desigual que en España.
Pero sobre todo estamos hablando de una cuestión de formas, para mi la cuestión de fondo es que en estos ataques que recibimos en los medios extranjeros sólo se produce una traducción literal de lo que decimos sin tener en cuenta las diferencias culturales y que el significado de la palabra que estamos usando puede ser distinto al que ellos entienden. Por ejemplo, los británicos suelen ser tan “considerados” que cuando nosotros decimos negro ellos lo traducen como nigger que es totalmente inadecuado y falso, decir negro no es decir nigger. Además de que estos ataques los suelen hacer personas que viven en el limbo del desempleo. Les va la vida en logran vender periódicos y tienen que crear polémica de una manera u otra.
Otro punto a tener en cuenta es que los españoles no creemos que hacer un chiste con determinadas connotaciones sea racista. Los españoles solemos pensar (o al menos eso creo yo) que el verdadero racismo no viene de decir negro, moro, chino o lo que sea, creemos que el racismo viene de el tratamiento desigual y de la forma de comportarse con las personas. Creo, que a veces deberíamos recapacitar sobre esto porque a veces podemos herir sin querer con ciertos comentarios. No obstante, también pienso que el verdadero racismo no está en lo que decimos, sino en lo que hacemos y pensamos.






