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Memorias de mis Roommates Tristes (II)

Davis, California (EEUU) Sept 2007 a Jul 2008

Bueno, podemos empezar con la primera experiencia en EEUU. Encontré piso a través de un servicio de correo de la universidad para estudiantes internacionales. El hombre con el que contacté parecía bastante cordial y dejó las condiciones. Era una casa con tres habitaciones, yo me quedaba con el cuarto más grande con cuarto de baño propio. Había dos personas más viviendo en el piso, él y otro chico. Una cocina, un salón, otro cuarto de baño y un patio. En fin, no estaba mal el planteamiento inicial.

Primer problema, no había cama. Una fastidiosa costumbre/manía del alquiler de los pisos en EEUU es que no traen absolutamente nada. Pero cuando digo nada, es nada. Ni cama, ni sofás, ni sillas, etc. Uno puede decir que tampoco es tan raro, pero viendo que en España y en Inglaterra casi siempre suelen traer algo incluído (al menos la cama) pues te choca. Más si cabe cuando eres un estudiante y vienes del otro extremo del mundo. En fin, conseguí una cama antes de llegar y para de contar.

Volviendo con la experiencia. Recuerdo el primer día que puse un pie en este país. Fue el 11 de Septiembre de 2007. Más de un amigo me dijo que estaba loco por volar ese día pero lo cierto es que es tan solo una coincidencia. Antes de ir, la universidad me asignó un buddy o persona de contacto para que te mostrase la ciudad y demás aspectos de la vida en el campus (en realidad fueron 2, pero la otra ni siquiera hizo el esfuerzo de contactar conmigo). La chica en cuestión, Lauren, fue muy amable y simpática, me recogió en el aeropuerto de San Francisco y me llevó hasta el piso que alquilé. Intentó ayudarme, pero primera sorpresa, no había nadie en la casa ni en la oficina del complejo. Llamamos al que me la alquiló y no lo coge, llamo al otro roommate y no lo coge. Aunque no sé por qué tengo la impresión de que oigo un especie de timbre cuando llamo a este roommate. Total, desesperado no sé que hacer. Me dice que no me preocupe que hacemos un par de mandados que tenían que hacer y que lo intentamos de nuevo más tarde. Volvemos y ahora de casualidad encuentro que algo se mueve en la casa. Aleluya, al menos hay alguien. De hecho, llamo otra vez al roommate y el mismo sonido que creía escuchar antes vuelve a sonar con mayor intensidad. El muy capullo estaba dormido en su cuarto y ni caso antes. Desperezado de su sueño me abre la puerta, me deja entrar, vamos a la oficina, volvemos, me da la llave y me muestra mi habitación. Gran chasco, aquello era una pocilga. No habían limpiado en siglos. Mi cama daba pena y no había sábanas ni mantas ni nada. Creo que le di tanta pena a la chica que me ofreció llevarme a su casa y darme alojamiento esa noche y al día siguiente llevarme de compras para poder subsistir. Por una lado sufrí lo malo de una situación muy decepcionante, pero por otro pude vivir de primera mano la amabilidad de una persona que no me conocía de más de un par de correos. Gran contraste, por un lado eran unos desalmados y por otro lado no podían haberme tratado mejor.

Al día siguiente tras comprar mis primeros bienes (y ver lo fácil pero lo caro que es conseguir cosas en este país) de equipo en EEUU pude volver a la casa, firmar el contrato y convertir aquello en algo medianamente habitable. Me costó mucho limpiar el cuarto. Aquello era imposible de limpiar en condiciones, había suciedad por todos sitios. Intenté hacer lo mejor que pude pero no fue suficiente. Protesté en la oficina diciendo, que qué demonios es eso de que no te entreguen una casa en perfectas condiciones. Su respuesta, podéis imaginar, es que eso no era su problema. Sinceramente, he vivido el alquilar en tres países y sin duda EEUU es el peor en ese sentido, los apartamentos cuando los entregan dan asco con sólo mirarlos de refilón. Pude conocer al hombre con el que contacté por Internet y me explicó la situación. Su cuarto estaba ocupado por dos chilenos, lo había alquilado durante el verano porque estaba trabajando en Fresno. Volvería en un mes, aunque lo cierto es que tuvo un accidente y empezó a vivir en casa de su novia. No volvió a aparecer por el piso salvo unas cuantas ocasiones y usaba su cuarto como trastero. No obstante, siguió pagando todos sus recibos aunque en verdad nunca pasó una noche en casa. El otro roommate era un estudiante indio de doctorado. No demasiado locuaz, por decirlo de algún modo. Había que arrancarle las palabras de la boca. También había que arracarle la sonrisa, las ganas de limpiar la cocina y preocuparse mínimamente de la casa. Si os cuento que cuando llegué, el muy guarro no tenía ni un cubo de la basura para la cocina. Dejaba las bolsas en el suelo con toda la basura dentro (y sí, había cucarachas a punta pala). En fin, un desastre que no había por donde cogerlo. Cada vez que cocinaba dejaba toda la casa con un indescriptible olor a curry, que si hubiese sido bien cocinado pues sería agradable, pero no lo era. Andar por la cocina después de que cocinase era toda una aventura. Mejor no ir descalzo suponiendo que alguna vez no podía levantar la suela del zapato cuando andaba por ahí.

La total falta de limpieza y sociabilidad del chico fueron la lacra de la casa en lo que estuve allí. Mi experiencia más desagradable fue aquella que comenté ya hace años en el blog. La comentaré de nuevo. Un día el muchachito dejó en el fregadero así como 2 o 3 platos sucios. Tampoco me voy a poner muy tiquismiquis pero iba empezando a hacer calor y había un buen enjambre de moscas revoloteando alegremente alrededor de los platos. Le dije, amablemente, que hiciese el favor de limpiar los platos y meterlos en el lavavajillas. Su respuesta fue coger el día siguiente y dejar bastante más platos igual de sucios en el fregadero. Monté en colera porque no aguantaba más su mutismo y pasotismo. Cogí todos los platos del fregadero, llamé a su puerta y se los puse en el suelo de su cuarto. Cuando fue a protestar empecé a gritarle que no me hacía ni caso y que estaba harto de lidiar entre sus desechos. Luego llamó a mi puerta y con una voz gangosa y entrecortada empezó a decir que era de muy mala educación lo que había hecho y tal. Yo le respondí, que la mala educación es que te pidan algo y pases olímpicamente de lo que te digan. En fin unos cuantos gritos más y se fue a su cuarto. Empezamos a dejarnos una serie de correos escritos a mano diciéndonos cosas agradables el uno al otro y fin del asunto.

¿Obré correctamente? Realmente no, tenía que haber sido más diplomático. Me arrepiento de lo que hice. No, sinceramente no. No puedo entender como alguien podía tener unos estándares de limpieza tan ínfimos. He visto a gente guarra, menos limpia, normal, limpia, muy limpia y fanáticos de la limpieza. Pero el límite de este chico rompió todos mis esquemas. En lo que quedó de año empecé a buscar ocasiones para sonrojarlo. La más memorable fue un día que volvía a casa de un viaje y mientras iba andando de vuelta me encontré la puerta abierta y 3 cucarachas entrando por la puerta. Él estaba en la cocina y lo saqué (me faltó agarrarle de la oreja como hacían en el colegio) diciéndole que mirase lo que estaba entrando por la puerta. Le dije, que si me metía con él y su falta de limpieza era precisamente por eso. Porque si dejas la casa sucia, en especial la cocina, atraes a todo bicho viviente a tus restos de comida. Sin hablar de los olores …

En el fondo, si dejamos de lado ese terrible problema, el chico no daba demasiado de lo que quejarse. Ni traía amigos, ni hacía fiestas, ni ponía música. En fin, estudiaba mucho y poco más. No hacía demasiados esfuerzos conmigo ni yo con él tras cierto tiempo. La relación se convirtió en una no-relación. Pero puestos a estar mal, digamos que es la posición más cómoda. No dar demasiado por saco el uno al otro y sobrellevar la situación.

Aunque no sea psicólogo, mi impresión de este chico es la de un estudiante que no tiene mucho que hacer socialmente salvo sacarse su doctorado o máster fuera de su casa. Relegando todo detrás de sus estudios, sin capacidad social y descuidado de su higiene y aspecto. No creo que tuviese maldad en su carácter, simplemente que era un desastre.

Fue un año excepcional en todo lo demás. La mala experiencia en casa no me afectó demasiado, no hacía tampoco demasiada vida en la misma salvo para estudiar y un par de cosas más. Lo pasé bastante bien en Davis en todos los sentidos. He hablado en otras ocasiones sobre lo que me gustaba de allí y sigo teniendo una opinión similar. Creo que es una ciudad estupenda para ser estudiante en EEUU. Es una ciudad acogedora, con actividiades pensadas para estudiantes, en la que desplazarse es bastante fácil y sobre todo es más barata que la media de ciudades en las que hay una University of California. Aunque esto último digamos que eso último no se aplica en esa zona. Davis es bastante caro para la zona en la que está, aunque comparativamente no es demasiado caro con el resto de California. De todas formas esto último no cuenta en las historietas de Roommates que continuaré en el próximo post.

Sí, voy a viajar a EEUU a pesar de la gripe porcina

Pues eso, compré hace una semana más o menos un vuelo que me llevará de nuevo a California para pasar el mes de junio allí antes de que el apocalipsis en forma de influenza porcina llegase a finales de semana.  La Unión Europea puede recomendar no ir, mis padres están cuestionando mi viaje mucho. Yo sin embargo, no voy a dar en principio marcha atrás. Sólo un cierre de fronteras y un caso  obvio de inseguridad personal me harán desistir de ir. ¿Por qué?, pues porque llegaron las vacas locas y aquí no pasó nada a pesar del bombo que le dieron, llegó la fiebre del pollo y el mundo no se destruyó y ahora mismo sólo me acuerdo de esas pero creo que esto es igual.  Ahora misma la página del ministerio de exteriores (que ya les vale, podrían adaptarla para hacerla compatible en Firefox porque vaya churro que se ve) hace una llamada a la reflexión sobre volar a EEUU del siguiente modo:

Teniendo en cuenta la alarma declarada por las autoridades de EE. UU. a causa de la gripe porcina, se recomienda a los posibles viajeros que reflexionen sobre la conveniencia de aplazar sus viajes.

Bueno insisto, aun me queda un mes y ya veremos de aquí hasta cuando tenga que viajar lo que sucede. Por aventurar algo digo que en el efecto no pasará hasta dentro de 3 meses por lo menos pero que se hayarán formas efectivas de evitar el contagio y se probeerá de medicamentos a la población de manera generalizada con lo cual dejará de ser un problema y pasará a ser algo que está ahí. Como las vacas locas o la fiebre del pollo que nunca desaparecieron del todo.

Por último destacar que en la universidad en la que asistía ya han sacado una página al respecto en y que esta misma universidad cuenta con un plan para afrontar pandemias (no sé yo como de efectivo si se diese el caso, pero caray lo tienen al menos). Me pregunto si la UGR o cualquier universidad española tiene eso. Por lo que he visto en una universidad en Valencia una serie de chicos ha venido de México y se sabe que han estado en contacto con afectados y no se ha hecho nada al respecto (que sepa, lo vi en Cuatro pero aun no he visto la noticia reflejada en Internet).

La vuelta y el jet-lag

Regresé a España hace aproximadamente 3 días. No he escrito nada en el blog hasta este momento porque como os podéis imaginar no he tenido ni un sólo momento libre como para hacer esto. Preparar una vuelta, hacer un viaje desde una punta del mundo a otro y establecerse de nuevo en lugar del que vienes no es precisamente sencillo. Sobre todo me está costando mucho el famoso jet-lag. Creo que el primer día me fue bien (suponiendo que llevaba más de 30 horas despierto es normal que cogiera la cama con ganas) y las dos noches siguientes está yendo a peor.

¿Qué es lo que he notado cuando he vuelto?, muchas cosas. Lo primero que vi al llegar de España fue Madrid, que puede ser pefectamente lo que más parecido tenga con EEUU en el sentido de que es una ciudad grande y cosmopolita. No obstante, a pesar de ser de España y haber vivido aquí una buena parte de mi vida vi unas diferencias con respecto a mi vida en EEUU que me llamaron la atención.

Las carreteras en España son mucho más pequeñas. Los carriles que hay en EEUU son muy grandes y en ciudades grandes puedes ver la friolera de más de 6 carriles por sentido (Hasta en Davis que es un pueblecito había tramos con 6 carriles por sentido). Ver rotondas de nuevo y ver a la gente pelear en ellas me llamó la atención. Yo creía que los americanos no sabían usarlas, pero mis compañeros patrios tampoco las saben usar, en eso los ingleses nos ganan. Los conductores españoles están muy mal educados. En especial en Madrid y en las ciudades. Los americanos son mucho más respetuosos y amables al conducir, también tienen mejores carreteras todo hay que decirlo. Aunque hay cosas que no cambian en ningún lado. En California son muy famosos los cut-off (esto consiste en cambiarse súbitamente de carril sin poner intermitentes cortandole el paso al que llevas detras o al lado) que hace la gente de vez en cuando en especial en ciudades grandes como LA o SF cosa que por lo que vi es también típica de España, aunque claro en EEUU con lo de que las carreteras son mejores tienes más margen de maniobra y no asusta tanto.

La más divertida ha sido una que me pasó ayer al coger el coche con mi padre. Me olvidé de que aunque en EEUU es legar girar a la derecha si tienes un semáforo en rojo, en España no lo es. Mi padre me pegó un grito cuando me lo iba a saltar y no me podía creer que había tomado por mía una de las normas que más me chocaron cuando llegué a California. En el fondo, si tienes una visibilidad aceptable y se de paso a los peatones si lo requieren, no entiendo porqué tiene que estar prohibido.

Otra diferencia que me ha vuelto a chocar es que en España todo el mundo fuma dentro de establecimientos. En California eso está estrictamente prohibido y te puede caer una buena si te encuentran fumando. Además en clubs, pubs, bares, etc o básicamente cualquier establecimiento en el que puedas beber alcohol te piden el ID para mostrar que tienes más de 21 años. En restaurantes no te prohiben la entrada porque no tienes por qué beber (simplemente te lo pedirán si te pides algo con alcohol para cerciorar que puedes beber) pero en los primeros nunca te dejarán pasar. Si sois menores de 21 y vais a EEUU lo siento por vosotros chicos, estáis perdiendo el tiempo. No os van a dejar entrar en muchos sitios y no vais a poder beber legalmente. A mi me gustaría que eso pasase también en España pero no para evitar que entres porque no eres cool para el bouncer (cosa que por ejemplo en California no pueden hacer directamente por discriminatorio aunque se inventan luego otras medidas con efectos similares, como por ejemplo hacer listas de invitados o esgrimir que hay un aforo máximo. Evidentemente si estás en un estado obvio de ebriedad tampoco vas a ir muy lejos) sino para evitar a niñatos, en general se consigue un ambiente más relajado y amigable cuando ese tipo de políticas se aplican, o al menos en California lo logran en ciertos lugares.

Otra cosa que me está resultando rara, es que cuando andaba en California las conversaciones de la gente solían ser en inglés o en un español con acento distinto al de España (bueno también en chino, pero evidentemente esas no las entendía). Las entendía todas y tenía puesto el chip para allí, en cambio aquí aunque las entiendo me resulta raro entenderlas.

Aunque hay muchas más cosas, para terminar diré que lo que más estoy echando en falta es:

  • Mis amigos de allí
  • Davis
  • San Francisco
  • In-n-out
  • Jamba Juice
  • Pluto’s
  • La comida tailandesa
  • La comida mexicana
  • El cielo de California
  • Hablar en inglés

El camino de mi casa a UC Davis

Este es el recorrido que básicamente he recorrido durante todo el año. A veces iba a unos sitios a veces a otros sin embargo este recorrido era bastante común en mi vida diaria.

Un gran profesor

Creo que de todas las asignaturas que he tomado en UC Davis, la mejor de todas ha sido. ENG 190: Professional Responsibilities for Engineers. Es una asignatura que dicho sea de paso no me van a reconocer pero que a pesar de ello he seguido tomando. En la universidad de Granada creen que las cosas que se enseñan en ella no son compatibles con mi plan de estudios y que su contenido solapa el de otra asignatura. Así lo ha determinado una comisión y yo lo acepto y lo respeto aunque no comparta la misma idea.

El hecho de que la asignatura me haya gustado tanto depende en buen medida del profesor que la está dando. El profesor se llama John F. Gisla. Gisla se graduó en 1965 en la Universidad de Santa Clara como ingeniero civil tras lo cual pasó los test de validación de ingeniería del estado de California. En 1968 completó la carrera de derecho en la Universidad de San Francisco. Su experiencia de 38 años en el campo del derecho consisten en 4 años en el Army Judge Advocate General Corps (JAG, sí igual que en la serie de televisión esa), incluyendo un año en Vietnam; 3 años años ejerciendo por cuenta propia; 8 años como abogado en el cuerpo de ingenierios del ejército de los EEUU en Sacramento; y 23 años en la oficina de abogados de los EEUU defendiendo a los EEUU en juicios civiles.

Además de su impresionante curriculum, el profesor Gisla es un hombre que me parece muy sencillo y humano. Sabe cómo llegar a los alumnos y se preocupa por ellos. Es entrañable verle todos los días llegar a clase vestido en su traje con corbata aunque afuera haga un calor de 45º a la sombra. Es un hombre que además está dispuesto a contestarte y a ayudarte con lo que le llegues. Nos habla mucho de su experiencia como ingenierio y como abogado y conoce los dos mundos bastante bien.

Las primeras semanas del curso tratan sobre el derecho, básicamente del derecho para ingenierios. En ellas se han cubierto: Contratos (Elementos de un contrato, concursos de proyectos, cambios, retrasos, ruptura, daños, etc), leyes de negocios para ingenieros (Agencia, sociedades, adquisición de terreno o inmuebles, responsabilidad legal y negligencia, leyes de propiedad intelectual, patentes, copyrights), ley de empleo (acoso sexual, discriminación, represalias, etc). La segunda parte del núcleo de la asignatura consiste en ética y la última en la práctica de la profesión.

Durante todo el curso, la experiencia del profesor en todos los asuntos que daba se ha notado y mucho. Sabe realmente de lo que habla y sobre todo da muy buenos consejos. Es un hombre bastánte íntegro. De todas las cosas que ha dicho me quedo con las siguientes, que escribo aquí por si algún día miro atrás y pienso en cómo debería obrar.

Ahora que todavía no habeis empezado a ejercer, es el momento de que os sentéis y reflexioneis sobre lo que quereis ser en la vida. Debéis tener unos principios y hacerlos valer desde un principio para cuando os vean y alguien quiera trabajar con vosotros la gente diga: ese hombre es un hombre, honesto, serio y de principios. Ahora mismo no tenéis grandes problemas ni grandes dilemas. No os ofreceran mucho dinero así que no merece la pena que os dejéis corromper por muy poco. Cuando lleguéis más adelante en vuestra vida se os pondrán situaciones en las que os harán dudar. No puedo impedirlo, pero os aconsejo no lo hagáis.

El no ser fiel a uno mismo me recuerda a la historia de la rana y el agua hirviendo. Si ponéis un cubo de agua a hervir y echáis una rana al mismo la rana saldrá disparada porque no aguanta el contraste de temperatura. Sin embargo si dejáis la rana dentro con el agua fría y la vaís calentando poco a poco el pobre animal no se dará cuenta de lo que pasa y morirá quemado. La integridad y la reputación de una persona es igual, se empieza con pequeñas cosas como por pequeñas cosas como por ejemplo copiar deberes y uno poco a poco va siendo menos consciente de lo que va pasando porque cada vez las cosas que se hacen son más graves y al final uno acaba como los delegados de Enron.

Hay dos cosas que no gustan a las personas, la primera es la muerte, la segunda son los impuestos.

Doing the “right thing” often involves the risk of professional and personal cost. But acting ethically is also a matter of personal and professional integrity. It is submitted that, in the long run, personal and professional integrity will bring greater professional success and fulfillment than any particular job.

En general, para mi y para todo quien me lea creo que el profesor Gisla lleva razón y es esencial ser íntegros. Dar la cara para lo bueno y para lo malo. Sé que muchas veces se me pueden achacar personalmente muchas situaciones en las que no haya sido íntegro, sin embargo creo que voy a pegar un salto del agua y empezar a comportarme de manera íntegra y siendo consecuente, reconociendo errores y siendo ético y justo aunque ello me cueste más de un disgusto a corto plazo, lo cierto es que a largo plazo es mejor.

Estoy muy contento de haberme cogido esta asignatura, a pesar de que no vaya a ser reconocida ni siquiera como de libre configuración. Si alguna vez venís a estudiar a UC Davis con un programa como el mío o símplemente vaís a UC Davis por favor no dejéis de atender a esa clase. Sin ninguna duda ha sido uno de los mejores cursos que he tenido en mi vida siendo el profesor Gisla uno de los mejores docentes que he tenido también.

Ahora personalmente, creo que una asignatura así haría falta en el plan de estudios de cualquier ingeniería. Si alguien de clase o de alguna otra universidad o carrera de ingenería en España que me lea tiene una asignatura así, por favor comentadlo y dejad constancia. Me gustaría saber la opinión de la gente que me lee en este asunto. Porque entre otras cosas están a punto o probablemente ya hayan empezado en todas las universidades españolas a redactar los nuevos planes de estudios por el plan Bolonia. Creo que es esencial que algo así se de en España, no ya en teleco sino en cualquier asignatura, no hace falta ir muy lejos para ver toda la corrupción que existe en la construcción con personajes como El Pocero. Sé que hay mucho más detrás pero si los ingenieros y arquitectos que hay detrás de las obras que ejecuta este hombre dijesen que no a los diseños por cuestiones éticas en la forma en que hacen las cosas, las obras no saldrían adelante porque no estarían avaladas profesionalmente. No diré nombres, pero mis compañeros recordarán que cierto docente en cierto momento nos contó una forma de estafar al estado con las viviendas de protección oficial. Ese tipo de actitudes, no deberían avalarse sino perseguirse a pesar de lo lucrativas e interesantes que sean, es más me avergüenzo y arrepiento mucho aquel día de no haber dicho que eso que planteaba aparte de que no era ético, era completamente ilegal. Quizás no delante de toda la clase, pero al menos luego diciéndoselo personalmente.

De igual modo aunque supongo que los médicos lo hablarán y darán (aunque no lo sé), pero los médicos no deberían aceptar regalos de las compañías farmacéuticas porque crea conflictos de interés. Ya que el médico acabará recetando medicinas de esa farmacéutica. Hay muchos ejemplos en el mundo que podrían ir mejor si se actuáse con ética y eso es algo de la persona y la vida de la misma pero sin duda la formación académica influye mucho y algo así debería tener muy en cuenta.

Un fin de semana

La vida aquí es muy dura. Después de una semana agotadora de midterms y de trabajo, el viernes hice un pequeño descanso.

El sábado, agotador tuve que estar varias horas en el coche …

Y luego tuve que cumplir obligaciones sociales …

Agotado tras todas estos quehaceres hoy me he levantado con la garganta tomada y he tenido que levantarme tarde, supongo que he cogido un resfriado con todos los aires acondicionados. Aun así disintiendo de mis compañeros revolucionarios Chavez y Castro, vivir en el infierno imperialista capitalista no está del todo mal.

Como me ha apuntado alguién por ahí, mis ganas de volver son 0. Me parece que voy a llorar cuando pise el suelo de Madrid que será lo primero que pise cuando vuelva.

Dos experiencias cercanas

Resulta curioso, pera hace dos días escribo un post sobre cosas que hacer cuando vuelva y en un espacio muy corto de tiempo he tenido un par de experiencias desagradables con españoles que me han traído los recuerdos de lo que no me gusta de España.

La primera fue anoche estando de cervezas con unos amigos. Se presentan dos profesores de Sevilla que han venido a Davis bastante simpáticos y agradables a esto que se acerca uno que no sé muy bien que estaba haciendo aquí, supongo que investigación. El caso es que me preguntan cómo es que estoy aquí y les explico en que consiste mi programa con la Universidad de Granada y la University of California. A lo cual el este sujeto que se acercó salta, con esa soberbia, chulería y envidia que representa por desgracia a una gran parte de la población española, con la siguiente lindeza: “¿y es que te crees que esto a ti te conviene?, porque el sistema español no tiene nada que envidiar al americano, lo que hacemos en España es mejor que lo que hacen aquí.”

En fin un g·········, me tenía que tocar un payaso así antes de volverme. Mi respuesta inmediata fue: “Sí, merece la pena y mucho. Salir de una UC vale mucho. Más si cabe cuando te pagan las tuition fees de aquí y tú sólo pagas las de España.”. Con más prepotencia si cabe el sujeto empezó a rajar de aquí, en fin, si no te gusta estar en América porque no coges la maleta y te piras payaso. Desde luego es que los hay.

La otra experiencia negativa fue a las pocas horas al levanterme cuando veo en el Tuenti un mensaje de un ex-compañero de colegio. El mensaje literalmente con faltas de ortografía incluídas era: “Ey yanqui de mierda es que te has vuelto americano o que c···, que c······ haces viviendo en america, si eso no es para ti”. Desde luego veo ese tipo de cosas y que quereis que os digas ni planes ni proyectos ni leches. Se me quitan las ganas de volver, porque internamente sé que a pesar de que hay buena gente por ahí, en su mayoría en España ese tipo de sujetos son los que más abundan. Un panda de retrógrados y enviodosos que no tienen nada mejor que hacer que molestar y hacer daño. Y creedme que aunque suene débil, lo consiguen con creces conmigo.

Picnic Day

Picnic Day es el día de Davis. Es el día en el que la universidad se convierte en Open House y todos los departamentos muestran lo que hacen al público. Es un día para que los estudiantes, los habitantes de la ciudad y general cualquiera que se acerque a UC Davis disfrute.

Battle of the bands

Como os podeis imaginar es el día para que los estudiantes se cojan el cebollazo padre. Cosa que si os estais preguntando si hice o no, os contestaré: no, no lo hice. Aun no me cogido ningún ciego estando en los EEUU. De hecho llevo ya varios años sin cogerme uno ya que ni en España lo hago. Puede ser porque entre otras cosas no me gusta que eso pase. Aunque si os digo la verdad, a pesar de que aquí sea el día conocido para eso, lo cierto es que en Granada un fin de semana cualquiera puedes ver más gente borracha que aquí. Además aquí aunque probablemente lo haga y demás lo cierto es que no he visto a nadie orinando en la calle ni vomitando ni con comas etílicos como si que veo en España.

Picnic Day 4-19-2008 9-47-54 AM

Bueno como es el equivalente al día de la cruz, estaba pensando en hacer lo que siempre hago en Granada. Quedarme en casa estudiando. Aunque puede ser el hecho de que aquí no le caiga mal a la gente (y por consiguiente absolutamente todo el mundo pase de mi para cosas así en Granada o simplemente para salir cualquier fin de semana lo cual es aun más triste) o que va a ser mi primer y último Picnic Day, salí con amigos a celebrarlo. Lo pasé bastante bien y disfruté con el día que fue soleado aunque no tan caluroso. En fin, un día auténtico de primavera de esos que en Granada sólo duran 2 semanas antes de que se pase de un frio invernal a un calor infernal en verano.

El caso es que es una tradición, que si alguien viene a UC Davis le gustará. Eso sí, si no llueve como me han contado que pasó los tres últimos años en Picnic Day.

Preparando Halloween (II)

Ayer asistí por primera vez a una fiesta de Halloween americana. Esas en las que todo el mundo lleva disfraz y en la que según mi amiga Alicia el tener un buen disfraz es un “huge deal” pudiendo llegar a determinar mi estatus social por aquí. Yo nunca le he dado mayor importancia a esos asuntos pero parece que aquí la tiene. Me han llegado a contar la historia de alguien que se gastó más de 500$ en su disfraz y lo manifestaba orgullosamente. Yo con $500 haría algo bastante distinto la verdad, pero en fin de todo hay en el mundo.

La impresión que me ha causado este fin de semana es que efectivamente la gente le da mucha importancia al disfraz pero en el caso de las chicas y ahora espero sinceramente no ofender a nadie porque no es mi intención los disfraces se suelen reducir a aparantar ser un putón verbenero. Mi casa está cerca de una avenida en la que están todas las casas de fraternidades y cuando me llevaron en coche para la fiesta en la que estuve mi impresión era que estaba más bien en la casa de campo en Madrid una noche cualquiera que en Davis. Personalmente que opino, pues que es una alegría para la vista de cualquier heterosexual medio como yo pero creo que se le da excesiva importancia a todo este tinglado. En el fondo no soy un chico de ir a muchas fiestas, me gusta llevar una vida más tranquilita pero de vez en cuando está bien romper con la monotonía.

Pero bueno a lo que iba, aconsejado por la gente de aquí y por Alicia decidí tirar un poco de tarjeta y pillarme un traje. Me llevaron a una tienda en Sacramento y al menos puedo decir que si no me gusta demasiado este tinglado tengo que reconocer que la estética y la forma de esa tienda en Sacramento me encantaron. Estaba muy bien montada y merecía la pena visitarse. Así que bueno sigo disfrutando estas tradiciones americanas.

Preparando Halloween

Entre las tradiciones americanas que todo el mundo conocemos gracias al cine y a la televisión está Halloween. La víspera del día de todos los santos. Todos sabemos que suele ser común entre los chiquillos americanos el ir de casa en casa pidiendo golosinas. Decorar las calles y los hogares con calabazas y el día en cuestión ir de fiesta. Aun no es Halloween así que esta última parte no la he hecho pero si que he podido crear mi propia calabaza y ponerla en la puerta de mi casa.

Scary

La casa internacional de Davis ha organizado un evento para que gente de fuera de Davis y del propio Davis se reunan y creen sus propias calabazas decorativas. Una vez terminada la calabaza han hecho un concurso y evidentemente no me llevé ningún premio pero estoy bastante contento con el trabajo que he hecho con la calabaza.

¿Quién da más miedo?

El resultado lo podéis ver en las fotos.

El tio feo

 

Grupo

 

Miedo