Para variar, voy a quejarme de algo muy habitual en España. Me lo recordó el amigo Ramón en un comentario el otro día pero es cierto. En EEUU está prohibido fumar dentro de espacios cerrados en la mayoría del país. Una famosa excepción son los casinos en Nevada, ya que os podéis imaginar que los dividendos de los casinos vienen de dejar hacer a sus clientes todas las chorradas que se les ocurran. Pero salvo excepciones de ese tipo, en EEUU no verás a nadie fumando dentro de un edificio y si lo haces te puede caer una buena.
Cuando volví a España, lo primero que me llamó la atención fue como en bares se dejaba fumar a la gente y había una nube de humo maloliente a mi alrededor. Esa nube de humo se impregna en tus ropas, en tu pelo y en tu piel y hace que huelas fatal. Cuando vuelves a casa todo lo que llevas puesto tiene un hedor asqueroso a tabaco.
La costumbre española de fumar en locales debería estar terminantemente prohibida. Es una costumbre repulsiva, asquerosa, maloliente y además perjudicial para la salud. No estoy diciendo que se prohiba fumar a todos los niveles, pero si quieres fumar hazlo en un espacio abierto al aire libre. No lo hagas dentro de un recinto cerrado porque estás fastidiando al personal.
El fumador me dirá que el tiene su derecho a fumar y que le estoy quitando sus libertades prohibiendo fumar dentro de edificios. Yo le digo que sus libertades acaban donde empiezan las mías. Yo tengo el mismo derecho a no apestar a tabaco que el que él tiene a fumar. De hecho, mi derecho a un espacio libre de humos es beneficioso para la sociedad; mientras que él fumando, está afectando negativamente a la salud de su entorno y a la de él mismo.
¿De qué sirve hacer una ley anti-tabaco si luego resulta que no cambia nada? Desde que se aplicó la ley anti-tabaco en 2006 no he visto que las cosas hayan cambiado mucho. Si vas a cualquier local la gente sigue fumando igualmente porque los dueños de los locales no se atreven a prohibirlo. Esto último es lo normal porque saben que si ellos lo prohíben su clientela irá al local de al lado en el que si la dejan. La ley ha sido una patraña, deberían haber prohibido fumar en todos los lugares independientemente de su aforo o condición. El único lugar cerrado donde no te deberían decir nada es un tu casa.
Lo que pienso es que la ley del 2006 ha sido la ley del buen-rollito, algo a los que nos tienen acostumbrados los distintos gobiernos que hemos tenido ultimamente. Tenían un objetivo y se ha quedado en una mera ley para quedar bien y que parezca que todo va mejor.
Así que si me lees y fumas, piénsatelo 2 veces antes de hacerlo en un local cerrado. Piensa en que la gente que hay a tu alrededor no tiene por qué apestar cuando vuelve a casa, piensa en que no tienes que fastidiarle su salud. Aunque pienses que eres el único que no va a fumar, piensa que estas cosas se hacen paso a paso y que si das ejemplo más gente se unirá a ti.


