La gente que me conoce sabe que en la lista de preferencia para las UC puse como primer campus a UC San Diego. Al final acabé en Davis y la verdad es que estoy muy contento de estar allí. Sin embargo San Diego era una ciudad que quería conocer y a pesar de no estar en un buen momento para hacer visitas por el maldito quarter system en el que tendré exámenes en unas semanas, lo cierto es que decidí aprovechar y acercarme a San Diego.
Si hay algo que puedo decir de San Diego es que es una ciudad muy agradable. Tiene un clima perfecto todo el año y un entorno muy bonito. La gente de allí parece apañada, aunque la verdad es que me va más el estilo Norcal. Si algún día me vuelvo completamente loco y me da por continuar estudios creo que San Diego seguirá siendo uno de mis lugares predilectos para continuar.
Aparte de visitiar San Diego, por la cercanía con la frontera di el salto y visité “México”. Lo entrecomillo porque aunque Tijuana esté dentro de México lo cierto es que es como una prolongación de EEUU. Aunque he de decir que el cambio al cruzar la frontera es abismal. Se nota la pobreza nada más entrar y la gente intentando venderte cosas es bastante insistente. Me recordó cuando fui a Gibraltar y todos los taxistas te preguntaban si querías guía, en ese sentido Tijuana es igual. Luego en las calles pues eso, pobreza y gente intentando venderte cosas o pedirte dinero. Toda la gente hablándome en inglés. Creo que tener la piel tan blanca no jugaba a mi favor y en cuanto contestaba en mi español andaluz la gente se quedeba a veces transpuesta diciendo el clásico, ah pero hablas español. Una cosa curiosa y que no me sorprendió demasiado son la cantidad de médicos y farmacias que venden medicamentos baratos (una de las cosas en las que México gana a EEUU) en Tijuana.
En fin un viaje para recordar, si queréis ver las fotos mirad en el siguiente enlace.


