Este libro es la secuela del ya comentado: Surely You Are Joking Mr. Feynman. Este libro está dividido en dos partes. La primera narra la experiencia del primer matrimonio de Feynman. Es una historia bonita, algo triste y en cierto sentido valiente. La primera mujer de Feynman, fue digamos su primer amor de infancia. A pesar de que empezó a estudiar en el MIT y tuvo que irse de su ciudad natal dejando a su novia, siguió manteniendo el contacto con ella (y no por ello dejaron de salir los dos con otras personas).
Casi al finalizar los estudios, le diagnosticaron una enfermedad erroneamente y una serie de malentendidos en el diagnóstico de tuberculosis provocaron que llegase un momento en que no tenía salvación. A pesar de todo decidieron casarse e irse a Nuevo México donde Feynman empezó a trabajar en el proyecto de la bomba atómica. Su mujer falleció mientras el trabajaba. A pesar de todo mostró una entereza increíble y siguió trabajando como si nada hubiese pasado. No fue hasta cuando terminó todo y pasó un día por un escaparate de ropa en el que vio un vestido que le hubiera gustado a su mujer, cuando por fin lloró y se dio cuenta de todo. El nombre viene de la actitud que casi le impuso su mujer al decirle que no tenía que preocuparse de lo que la gente pensara. Creo que habiendo leído su biografía, aplicó ese concepto a la perfección.
La segunda parte del libro, básicamenta narra la experiencia a la comisión de investigación del Challenger. Donde a pesar de tener ya una edad muy avanzada y haber estado luchando contra el cancer, dio en el clavo con sus impresiones y fue capaz de explicar la razón del fallo del transbordador.
También hay una serie de cartas que escribió y que escribieron a su mujer tras su fallecimiento y de todas ellas destaco unas líneas con las que me tronché. En concreto fue en una recepción con los reyes de Bélgica Baudolino y Fabiola. Al principio describe la pomposidad de la situación y de lo que pasaba en el palacio. Lo sientan junto a la reina Fabiola y comienza esta curiosa conversación:
Reina Fabiola: “it must be very hard work thinking about those difficult problems …”
Richard Feynman: “No, we all do it for the fun of it¨
R “It must be hard to learn to change all your ideas”
F “No, all those guys who gave you those lectures are old fogeys – all that change was in 1926, when I was only eight. So when I learned physics I only had to learn the new ideas. The big problem now is, do we have to change them again?”
R “You must feel good, working for peace like that”
F “No, that never enters my head, whether it is for peace or otherwise. We don’t know”
R “Things certainly change fast – many things have change in the last hundred years”
F ¨Not in this palace” (I though it, but controlled myself) ¨Yes” and then launched into lecture on what was known in 1861 and what we found out since -adding at end, laughingly “Can’t help giving a lecture, I guess – I’m a professor, you see. Ha, ha”
R In desperation turns to lady on her other side begins conversation with same.
Para resumir, genial la vida de este hombre. Uno de mis mitos. Es una lástima que gente así tenga que morir, pero así es la vida. A todos nos tocará en algún momento, pero pocos podrán decir que han tenido una vida tan plena como la de Richard P. Feynman.
Entre mis compras navideñas encargué via Amazon el libro: 






