Vía blog de Antonio Casas ha escrito un post que yo encuentro muy divertido sobre el botellón y las soluciones que se le ponen en la actualidad. Todos sabemos el parecido que existe con la realidad (al menos los que vivimos por Granada).
Organizaban multitudinarias concentraciones con el único objetivo de beber alcohol en grupo. Y esto tranquilizaba a Mr. Cattetto porque no parecían tener otras intenciones más allá de pillar una buena cogorza, y ensuciar un poco.
Pero llegó un momento en que esta forma de diversión y dar rienda suelta al inconformismo acumulado comenzó a preocupar a los padres. El olor de los orines de sus hijos era demasiado fuerte, no les dejaba respirar cuando caminaban por la calles, les incomodaba tanta suciedad, los gritos y el ruido a altas hora de la madrugada. Intentaron alimentarlos de forma que el Líquido excrementicio, por lo común de color amarillo cetrino, que secretado en los riñones pasa a la vejiga, de donde es expelido fuera del cuerpo por la uretra no produjese ese olor tan desagradable en las esquinas de sus calles. Pero fue inútil, aquello seguía apestando. “¡Que vergüenza de juventud, que mal huelen!”, decía una señora en el telediario de la tarde.
Había que buscar una solución para que los respetables ciudadanos no jóvenes pudiesen pasear por sus calles sin sentir en sus napias el olor del líquido excrementicio, y para procurarse un descanso nocturno saludable. Pero todo esto sin prohibir a la juventud las horas dedicadas a expulsar toda esa disconformidad acumulada. “Prohibirles esto sería como generar una revolución de dimensiones incalculables, con la consecuente perdida de dinero y esfuerzo invertido en tantos años de educación conformista”, dijo el eminente Profesor Dick.
Y allí estaba Mr. Cattetto, sentado en su sillón, pensando una solución. Y pensando en como no perder las siguientes elecciones. Desde que se reimplantó el arcaico sistema democrático, a los gobernantes les está permitido pasar la mayoría de su tiempo pensando en como volver a ganar las elecciones. Algunos políticos como Mr. Cattetto dedican todo su tiempo a no perder votos.
Fue en uno de esos momentos que dedica a la reflexión, cuando encontró la solución al problema que representaban los jóvenes. Se acordó de las ovejas que cuidaba en su pueblo antes de dedicarse a esto de la política, “¡¡¡eso es!!!, los trataré como hacía con mis borregos”, gritó para si mismo, “si a los jóvenes no puedo prohibirles que se diviertan de ese modo, porque se armaría la de Dios, y a los demás les molesta el olor a meáo… para tenerlos a todos contentos me llevaré a los jóvenes a un corral para que sigan con sus borracheras, alejados de todo el mundo, allí podrán hacer cuanto quieran, dar rienda suelta a éso del inconformismo y todos contentos!!!”, pensó Mr Cattetto.
La llamaron “La Solución Cattetto”, en honor a tan ilustre político creador de la idea. Todos los jóvenes eran amablemente guiados hasta los centros de ocio -sonaba mejor que corral- por las autoridades policiales, allí se congregaban decenas de miles de jóvenes. Y como no, se conformaron con ello.
…
Un grupo de jóvenes disidentes intenta usar las mismas vías de comunicación que el gobierno permite usar a los demás jóvenes para organizar las multitudinarias reuniones en los “centros de ocio”, y hacer una llamada a la revuelta. Se hacen llamar Los 14 Fantásticos de Mayo.
¿Continuará?
El enlace original para consultar el artículo y más cosas chulas que tiene dentro de su blog.
P.D. A todos los que me lean, perdonad por no haber contestado vuestros últimos comments, os prometo que los leo y que tengo intención de contestarlos pronto, pero me están ocupando demasiado últimamente en la universidad con la carrera.


Claro esa es la cosa yo reconozco que es incivico y no lo defiendo pero es un poco lo que se han ido buscando al dejar la educación a un lado para centrarse en otras cosas, en ir pasando de los niños y darles mil durillos para que fuesen tirando sin importarles en qué se lo gastaban. En tratar de ser amigos en vez de ser padres porque eso de la autoridad no es super guay que te cagas. Claro ahora se montan en lo que hay, recuerdo un profesor de francés que tenía que siempre nos decía eso que a él no le extrañaba nada ese tipo de cosas en España (y menos en Andalucía) y cuando nos hablaba de Francia pues siempre se nos ponían los dientes largos. La solución no pasa por prohibir nada, sino en dar una alternativa fiable. Ahora mismo no se me ocurre qué, ayer paseando pensé en que sería bonito hablar con algunas personas y hacer una encuesta dentro de un botellón para ver que les gustaría hacer en lugar de eso. Dependiendo de lo que dijesen hacer una estadística y asociarse en lo más adecuado para dar alternativas de verdad. Porque vista la efectividad de los políticos es lo que toca.
Ahhh…amigo, es que poderoso caballero es Don Dinero…y esa gente pone la mano por algo…
Mira, y para serte sincera, sin ganas de ofender a nadie, pero normalmente fíjate en que tipo de gente por norma general va al botellón…lo dejan todo perdido, vomitado, cagado y meado, cristales rotos, suciedad…
Y a los pobres vecinos que les toca de cerca vivir esa realidad que no han elegido?
Bueno yo tengo una opinión rara sobre el botellón. Lo primero es, no me gusta, pero no me gusta nada. Lo encuentro francamente horrible, además la gente que lo defiende siempre se encuentra ante contradicciones grandes como es el caso de decir que no lo hacen por beber sino por hablar y luego si le preguntas si es que no hay más lugares donde hablar te saltan con que es más barato … Pero a ver no me habías dicho que no era por beber.
Bueno eso es una cosa, aunque no me guste a veces voy a alguno y no pasa nada. Pero me parece una vergüenza la gente del ayuntamiento de Granada y las declaraciones del alcalde (que por cierto como dice Antonio es un Cattetto) sobre el botellón, en vez de hacer cosas para solucionarlo efectivamente (que no es prohibirlo ojo) sino el dar alternativas reales y serias a los jóvenes se dedica a concentrarlos en un agujero inmundo que no cubre las mínimas condiciones de seguridad necesarias. No sólo eso, además hace una barra que le dio a dos amiguitos suyos del PP para que se forrasen a costa de los que había allí.
Aunque me gustaría pensar como tú creo que tardará bastante en desaparecer.
A mi esto del botellón, me recuerda a cuando la época de la ruta del bakalao (que por cierto ayer vi un cortometraje del Canal + dedicado a eso).
Una moda más hoy en día, que no se sabe cuando dejará de existir por otra moda nueva.